9 nov 2011












  











Tengo mis dientes  
para cuando me sonrío
Tú no puedes comprar al viento. 
Tú no puedes comprar al sol. 
Tú no puedes comprar la lluvia. 
Tú no puedes comprar el calor. 
Tú no puedes comprar las nubes. 
Tú no puedes comprar los colores.
Tú no puedes comprar mi alegría. 
Tú no puedes comprar mis dolores.

 



















Después de toda tempestad siempre sale un arcoiris











¡Y si alguna estrella se cae, seguro que es para vos!